Sarah Clemons tiene que luchar diariamente para dejar a sus perros cada vez que se va de su casa en Detroit, Estados Unidos, y a veces no la dejan ir tan fácilmente.

Gin y Juice trabajaron juntos interponiendo sus hocicos para evitar que Sarah pudiera cerrar la puerta principal.

El clip muestra a los dos cachorros poniendo sus narices en el marco de la puerta en un intento de impedir que su dueña salga de la casa.

Desafortunadamente para los perros, Sarah se las arregla para cerrar la puerta, no sin antes prometerles que volverá pronto.

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