La pequeña Scarlet nació 12 semanas antes, y poco después de su nacimiento desarrolló un problema gastrointestinal que requería antibióticos. Desafortunadamente, un efecto secundario de los antibióticos que salvan vidas la dejó con una discapacidad auditiva.

Su madre, Carol Benjamin, pensó que la audición de Scarlet no se había dañado demasiado, pero su reacción cuando recibió sus audífonos mostró que estaba casi completamente sorda.

“¡Hermana pequeña!”, su hermana mayor, Halie, le dice, y después de la tercera vez Scarlet empieza a reír. La pequeña no puede dejar de reírse, y cuando se inclina para mirar a su mamá, Carol le dice: “¡Hola, nena! ¡Hola!”. Mientras Scarlet sigue riendo, Carol tiene que contener las lágrimas.

Después de un minuto de risa, Scarlet intenta gritar, pero lo encuentra demasiado fuerte y comienza a llorar, entonces, de repente, se sacude y sigue riendo.

Carol dijo: “Es uno de los mejores días de nuestras vidas”.

Mira el video para ver a Scarlet reír de pura alegría.

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